(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Por sentido común o por prudencia, lo normal habría sido que Jesús, al saber que Juan estaba encarcelado, no predicara, no llamara y desapareciera un tiempo. Siempre estamos encima de los niños: cuidado con el semáforo, ponte el cinturón, no hables con extraños, mastica bien para que no te atragantes…Parece que la prudencia en el caso de Jesús exigía ser valiente, comprometido, arriesgado. Llama a sus seguidores en una época donde va a haber inconvenientes, pero dejan todo al instante, sin dudarlo. Jesús enseña, anuncia, cura.
Lo comentábamos esta semana en una reunión de padres, en la época en que vivimos, hay que enseñar a nuestros hijos, que a veces hay que ir contracorriente, y no seguir al primer revoltoso de la clase, que sería lo más fácil. Lo más inadecuado en ciertos momentos de nuestra vida es lo que más esfuerzo y más trabajo nos va a dar y por contrapartida más alegría.