(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Dos de nuestros hijos esta semana nos han comentado apenados: “Pobrecito Jesús, que lo clavaron en la cruz”, sintiendo compasión por lo que hicieron a alguien que ellos tienen como muy querido. Pero cuando les preguntamos si sabían qué le había ocurrido después, ellos mismos se consolaron al decirnos que resucitó.
Todos tenemos nuestras propias cruces y nuestro Gólgota particular, porque la vida muchas veces no es sencilla. Anima mucho saber que Dios se hizo uno más de nosotros y tuvo que padecer y sufrir como nadie, para dejarnos abierta la puerta de la esperanza.
Es bueno que los niños sepan que la vida siempre tendrá sentido si se vive desde la fe.
Todos tenemos nuestras propias cruces y nuestro Gólgota particular, porque la vida muchas veces no es sencilla. Anima mucho saber que Dios se hizo uno más de nosotros y tuvo que padecer y sufrir como nadie, para dejarnos abierta la puerta de la esperanza.
Es bueno que los niños sepan que la vida siempre tendrá sentido si se vive desde la fe.