(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Qué agradable es salir a pasar un rato en familia, ya sea en la playa o en el campo. En ese tiempo rompemos con la rutina y brindamos a nuestros hijos la oportunidad de disfrutar de la naturaleza. Es una ocasión ideal para que fluya la comunicación en un ambiente distendido y para que se refuercen esos vínculos que crean familia. Además, ellos grabarán la excursión como una experiencia gozosa, y cada una que hagan la recordarán como uno de esos espacios agradables que dan contenido a su niñez o juventud. ¿Quién no recuerda sus excursiones de la infancia? Esas iniciativas, que tampoco es que requieran grandes preparativos, nos pueden recordar muy bien el pasaje de hoy de Jesús con sus discípulos. ¿Y por qué no tener presente en ellas a Jesús resucitado?