(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
En el medio en el que vivimos parece ser que el que es más agresivo, el que pisotea, el que grita más es el que gana. Podemos encender un rato la tele con los niños y comprobarlo, aunque después esa no sea una realidad tan cercana. Nos preocupa que ellos puedan coger patrones de determinadas series o programas que les den ejemplo
de lo que en realidad no hay que hacer. Nos comentaba una profesora que ya en los alumnos de la ESO no puedes hacer un debate porque se piensan que es gritarse unos a otros. Primero tienen que enseñarles a dialogar y escucharse entre ellos. Mejor la caja tonta cuanto más tiempo apagada mejor y si se enciende estar con ellos para que se cuestionen con crítica constructiva lo que están viendo. Jesús resucitado nos invita con su “paz a vosotros” a aprender a ser pacientes, a no levantar la voz sino cuando es necesario, a ser dialogantes, a ser personas que demos serenidad a los demás. Solos no podemos, pero Jesús nos da su Espíritu para creer.