(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
En la Catequesis de nuestros hijos, durante la Cuaresma, los han ido entrenando en ir caminando hacia a Dios con los cinco sentidos: tocamos a Dios en las cruces que nos vienen cada día; lo olemos en la naturaleza y en la bondad de las personas; gustamos a Dios en lo dulce de la vida que nos llega; lo vemos en los corazones de la gente; oímos a Dios en la brisa, en el mar, en lo que nos cuentan los demás sin palabras. Para ellos y para nosotros ha sido una forma nueva de recorrer el camino hacia la Pascua. En este Domingo de Ramos, en el que tanto protagonismo tienen los niños, y en el que empezamos a vivir la Semana Santa, no nos quedemos sólo con la Pasión que nos relata el Evangelio, sino en cómo ese AMOR se transforma en VIDA. A los niños también les han dado una velita para que la encendamos el Domingo de Resurrección. Con la ilusión que nos da la LUZ, vivamos esta semana -los días más importantes para todos los cristianos- poniendo especial cariño en la preparación familiar y personal de la PASCUA (oración, sacramentos, asistencia a los oficios,… estén en primer lugar en los días de vacaciones).