(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
¿Alguna vez llegaremos a parecernos al Padre Bueno? Intentamos ser buenos padres. Nos formamos, leemos, asistimos a la escuela de padres, escuchamos, compartimos con otras familias, intentamos aplicar lo que aprendemos, rezamos, tenemos paciencia, ponemos cariño e ilusión en nuestros hijos… pero ¡cuántas veces les fallamos! Este PADRE deja que nos equivoquemos, nos da libertad, nos da lo que es suyo, nos acoge con amor aunque estemos celosos, tanto más nos quiere cuanto más nos tropezamos y nos arrepentimos, sale a recibirnos. Ojalá nuestros hijos experimenten y disfruten ese AMOR del Padre, por medio de nuestro amor más imperfecto y lleno de errores.