DESDE LA ANCIANIDAD

(matrimonio,trabajan en residencia de ancianos, pertenecen a comunidad cristiana)

Nuestro trabajo nos llena, nos satisface. El trabajar con los mayores hace que sea más fácil ver nuestro “cada día” como un servicio a Dios. Todo el mundo lo ve así y nos lo dice. Pero, ¿Cuánto de nuestro día a día no lo hacemos esperando una recompensa, un aplauso, un “-¡qué bueno eres!”?. ¿Cuánto hacemos desde la fe, cuántas de nuestras acciones son un servicio a Dios?. Muchas veces nos lo preguntamos, ya que no puede ser un servicio algo que cuesta tan poco.
Señor, aumenta nuestra fe para que nunca busquemos la alabanza, sino servirte y que nuestra recompensa seas Tú.


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