DESDE EL TRABAJO

(hombre, casado, dos hijas, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

En estos tiempos de incertidumbre económica y laboral echamos de menos la seguridad, tranquilidad y estabilidad de años anteriores. Pero resulta que en el evangelio de este domingo Jesús nos recuerda que no nos tenemos que quedar tranquilos y seguros, sino que hay que cambiar los sistemas para que sean más justos para todos. Por muy tranquilo que yo estuviera en mi trabajo, el sistema laboral, tanto en mi empresa como a nivel global, tiene muchos fallos que hacen que sea injusto para muchas personas. El dedicarnos a luchar por cambiar el sistema y corregirlo es signo de que Jesús está cerca.
En mi empresa hay personas que actúan de esta manera. Cuando había calma en el mundo laboral ellos removieron las aguas y se esforzaron por crear un comité de empresa para luchar por los derechos de los trabajadores. Ahora que hay intranquilidad luchan en colaboración con la empresa para que los puestos de trabajo no disminuyan y continuar dando trabajo a sus empleados. Ahí veo al Señor.


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