(matrimonio, dos hijas, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)
Jesús echó a todos los que estaban vendiendo en el templo, a todos los trabajadores. Jesús no se enfadó porque trabajaran, se enfadó porque trabajaban en el templo. Quizás deba preguntarme, ¿cómo quiere Jesús que yo trabaje? ¿de qué forma? ¿con qué objetivo? Él no quiere que mi trabajo ocupe lugares que deben estar dedicados a otras cosas, mi trabajo no debe ocupar el tiempo de oración ni debe ocupar el tiempo de familia.
Hace unas semanas recibí la lamentable noticia de que un trabajador de una empresa vecina había muerto por un paro cardíaco mientras trabajaba fuera de su horario laboral dejando a una familia sin padre. Debemos escoger con conciencia cuánto tiempo trabajamos, con qué actitud, con qué objetivo.