(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)
Actuar en silencio y con discrección no está de moda, hay que hacerlo de forma ruidosa, notable, que todos los que están alrededor se den cuenta de que estás haciendo algo bien, o mejor aún, que el otro ha hecho algo mal y tú le reprendes, o le ayudas incluso, pero que se sepa, que quedes bien ante todo el mundo. Es que pensamos siempre antes en nosotros que en el otro, no es que no queramos ayudar al compañero sino que queremos sacar partido de la situación.
Yo no solía caer en esto cuando tenía que corregir a algún compañero de trabajo pero es cierto que con los años he ido cayendo cada vez más.
Esto es a nivel laboral porque a nivel de comité de empresa no suelo actuar así, no veo que tenga que corregir a nadie, y en esto me denuncia el Señor con esta lectura, debo estar más atento y actuar con discreción.