DESDE EL TRABAJO

(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)

En esta parábola Jesús presenta a una viuda insistente, constante, pesada diría el juez.
Conozco a gente así de “pesada”. Ellos, después de mucho insistir consiguen su objetivo, como la viuda. Yo no soy así, cuando me parece que estoy siendo pesado dejo de insistir. Pero necesitaría ser pesado en algunas cosas.
Ahora, por ejemplo, el comité de empresa está promoviendo que nos informemos sobre las negociaciones que están teniendo lugar para firmar nuestro convenio colectivo, pero cuando lo comento con mis compañeros veo que casi nadie lee los comunicados, a casi nadie le importa el asunto, apenas es tema de conversación. En este punto trato de ser pesado para hacer del tema un punto importante entre las preocupaciones de mis compañeros.


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