DESDE EL TERCER MUNDO

(matrimonio con un hijo, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a comunidad cristiana)

En nuestros días esa tempestad que asusta a los discípulos en medio del mar son todos los problemas y todas las situaciones de angustia en las que nos podemos encontrar día a día. En esos momentos tendemos a exigir a Dios que se ponga de nuestra parte y nos ayude a solucionar esas situaciones, pero lo que deberíamos hacer es confiar en que está con nosotros y tener aún más fe en esos momentos. Debemos mantener una postura activa ante la adversidad y confiar en el Padre, pues de esa manera no temeremos ninguna tempestad por fuerte que parezca. En nuestro trabajo diario se nos presentan situaciones de “tempestad” en las familias con las que trabajamos que vienen a presentarnos sus problemas, siempre que se actúa con serenidad y con calma, al modo que lo hace Jesús a bordo de la barca, se han resuelto de manera más satisfactoria esos problemas, mostrarnos serenos ante las situaciones complicadas hace que quienes las sufren le resten importancia.
Debemos tener claro que Jesús está siempre con nosotros, en los malos momentos nunca estamos solos. ¡Que Dios nos haga sentir su presencia en los malos momentos y así darnos fuerzas para remar MAR ADENTRO!o


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