(matrimonio con un hijo, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a comunidad cristiana)
“Y habitó entre nosotros”. Habitar entre la gente es la mejor manera de conocerla y amarla, y de transmitir lo que uno es y dejarse llenar por lo que son los otros. Se trata de hacerse uno más, vivir plenamente en medio del mundo en el que nos haya tocado vivir. Es una actitud que debemos tener siempre donde estemos, y más si nos encontramos en un país extranjero, o trabajando con gente distinta a nosotros.
“La Palabra se hizo vida”, y sigue haciéndose vida a través nuestro este proyecto de Dios que se inició hace tanto tiempo. Somos nosotros los responsables de continuarlo de forma consciente. Cada persona que pasa por nuestra vida es Jesús que habita entre nosotros y una oportunidad para nosotros de ser reflejo de la luz de Dios.
Para llevar la Palabra a la vida en nuestra persona es necesario dejarnos quemar por la llama de ese Amor de Dios, que si vivimos de verdad sabremos transmitir con nuestra acción diaria.