(hombre soltero y matrimonio compartiendo casa, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a distintas comunidades cristianas)
“Desde el versículo en que Jesús pide a sus discípulos que se alegren por su marcha al Padre, porque es lo mejor, nos podemos acordar del dicho ese: “a veces lo mejor es enemigo de lo bueno”. Y esto viene a cuento porque aquí en el Centro, en el Hogar, debemos siempre buscar lo mejor: Para los niños, las madres y familias, para el propio centro; y ahora que estamos en fecha de pre-inscripciones, es buen momento para tenerlo en cuenta, pues no son pocas las madres y familias que vienen pidiendo cosas, buenas la mayoría, pero que no siempre son las mejores para ellas, sus familias y los niños. De ahí que debamos estar siempre en esa disposición, como invita Jesús a sus discípulos y a nosotros: buscar al Padre, dejarnos llenar por el Espíritu y desde ahí optar por lo mejor en la vida. Y a todo esto nos ayuda, y mucho, toda esa buena gente que alrededor nuestra nos ayudan, enseñan, muestran el camino; esos creyentes que Dios pone en nuestro camino y vida; hermanos, comunidades, etc. de los que El se sirve para que sigamos haciendo como Jesús mismo: dar la vida, hasta que nos duela”