(matrimonio con un hijo, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a comunidad cristiana)
También a nosotros se nos ha dado ‘pleno poder en el cielo y en la tierra’. Se trata de usarlo de manera que vivamos, trabajemos y nos relacionemos con la gente como lo hizo Jesús: con AMOR. Tenemos pleno poder para amar, para tratar bien a los de nuestro entorno, sean cristianos o no, estén bautizados o no, se quieran bautizar o no. Ésta es nuestra misión estemos donde estemos. Todos somos misioneros. Y la mejor manera de predicar el evangelio es vivirlo en nosotros mismos y actuar según lo que nos dice.