(mujer, soltera, profesional, seglar del tercer mundo, comprometida con la promoción de su pueblo, pertenece a grupo cristiano)
“El tiempo de cuaresma se nos presenta de manera especial para la reflexión, a mirar de manera profunda quienes somos, qué hacemos y porqué lo hacemos, teniendo en cuenta nuestro ser de católicos y creyentes. Al igual que Jesús, durante cuarenta días deberíamos alejarnos de la cotidianidad irreflexiva y repensarnos desde lo que Dios quiere para cada quien.
Pero mucho más allá de la experiencia de Jesús nosotros vivimos tentados, y en este tiempo la peor tentación es la de seguir nuestro camino sin detenernos a pensar siquiera en la oportunidad de humanización y reencuentro que se nos ofrece, con la Voluntad del Padre y el ejemplo del Hijo. Es el tiempo de mirar de verdad la dura realidad del mundo, su indolencia y lo poco que hacemos para que exista más equidad y respeto por la vida y la dignidad de todos”.