(mujer, soltera, profesional, seglar del tercer mundo, comprometida con la promoción de su pueblo, pertenece a grupo cristiano)
Es una gran alegría saber que el reinado de Jesús no pertenece a los de este mundo, porque se puede pensar en la posibilidad de la justicia, del fin de las desigualdades y los empobrecidos.
Creer en un rey que sobrepasa la frontera del poder por el poder, que enseña y proclama la hermandad de todos y todas como hijos de un mismo Padre, ofrece la fuerza que se necesita para buscar este lugar y espacio ideal, que aunque no se termine de encontrar el solo hecho de intentar construirlo hace ver la vida con esperanza e ilusión de ser vivida.
Debemos celebrar este día con alegría y entusiasmo para que no se pierda esta ilusión de un mundo donde verdaderamente reine Dios, como nos vino a anunciar Jesús.