(mujer, soltera, profesional, seglar del tercer mundo, comprometida con la promoción de su pueblo, pertenece a grupo cristiano)
En realidades tan violentas, injustas y pobres, con tanta desigualdad, el concepto de vida puede mirarse desde varios puntos de vista: Pensar que la vida verdadera solamente la tienen los que todo lo poseen y viven muy bien, o es la supervivencia diaria con mucho esfuerzo, o el haber podido escapar de la muerte en cualquier situación de riesgo, tan comunes en estas latitudes, o simplemente es la esperanza de encontrar en el otro la ayuda que le permita respirar un día mas.
El Dios de la vida es un Dios de esperanza, porque habita en los que encuentran en la existencia misma una razón de ser, no solo para sí, sino también para los demás, para quienes piensan que todos tenemos el derecho a vivir y coexistir en este mundo con dignidad, y sobretodo para todos los que ayudan a rescatar y dar vida, devolviendo la esperanza y la confianza a los que la han perdido.