DESDE EL TERCER MUNDO

(mujer, soltera, profesional, seglar del tercer mundo, comprometida con la promoción de su pueblo, pertenece a grupo cristiano)

En los países del Tercer Mundo existe una gran desigualdad social. En nuestras calles y nuestros campos se puede ver la gran diferencia que existe entre unos cuantos muy ricos y la gran pobreza de la mayoría.
Ninguna persona que diga amar a Jesús puede estar ciego ante el dolor y la injusticia; los apegos exagerados a las personas que amamos y a los bienes materiales impiden un encuentro verdadero con la propuesta de amor, misericordia y vida de Jesús. Es conveniente que seamos capaces de mirar el mundo que nos rodea, ver cuantas personas sufren soledad, pobreza, discriminación… Es posible que en nuestras manos o nuestros labios se encuentre la voz de aliento o el aliciente que ofrecerá apoyo y calidez al que lo necesita.


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