(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
En todas las familias hay ausencias a las que echamos de menos. La mayoría de las veces tenemos la esperanza de que han seguido el camino de Jesús y están a su lado, eso nos consuela. Vivimos con la ilusión de que haya un hueco cerca del Señor preparados para nosotros. Es bonito saber que Jesús mismo, nos va a preparar el sitio. Pero lo más maravilloso, lo que nos quita cierta ansiedad es la primera frase: “no pierdan la calma”. Ante la angustia por no saber dónde están aquéllas personas a las que hemos querido mucho y a las que un día perdimos, pero vivimos con la ilusión de que algún día volveremos a encontrar, ante esto, Dios siempre nos pide que tengamos confianza en El, creer en El, es la mayor garantía de su amor y de nuestra esperanza.