(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
En ocasiones, nos agobiamos demasiado, en la actualidad, hay circunstancias en nuestras familias que producen pesar y desasosiego: enfermedades, dificultades… Ante la inseguridad de un futuro que no conocemos, muchas veces, nos apesadumbramos y hasta, en ocasiones, nos volvemos paranoicos. Pero no se puede vivir así. Es decir, no podemos controlar el futuro, ni el de nuestros hijos, ni el de nuestra vida de pareja, ni el de nuestras familias, ni qué pasará con las enfermedades de nuestros familiares. Así que creemos que hay que vivir confiando plenamente en el Señor. Que Jesús nos diga que no hay que tener miedo es una garantía, que Jesús se ponga de nuestra parte y sufra con nosotros y nos acompañe, no nos hace inmunes al dolor, pero sí nos llena de amor, de confianza, de fuerza, de aliento, para afrontar todo lo que como familia, viviremos en el futuro.