DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Es tiempo de prepararnos, de estar a la espera …, de vivir con la confianza puesta en Dios,…. Es tiempo también de preparar el encuentro con la familia. No hay nada como las reuniones familiares, pese a todos sus problemas, pese a todas las diferencias, pese a todos los desencuentros, pese a todo. Los recuerdos más bonitos que conservamos, tanto de pequeños, como los que queremos que nuestros hijos vivan, son las risas, las peleas, los juegos, los amores, el vernos crecer con los primos, con los tíos, con los abuelos. No dejemos que las prisas, el aburrimiento y la rutina desvirtúe, adultere, las discusiones, los chistes, la comida de la abuela, las batallas del abuelo, las tonterías del tío, las risas del cuñado, los llantos del sobrino, las peleas de los primos, la cara del bisabuelo,… ¿acaso no es maravilloso?… Estemos en vela y pese a que, a veces, escuchamos expresiones como: “otro año más”, “no me apetece ir con la familia”, disfrutemos, porque hoy como hace dos mil años, alguien buscó un hogar y no obtuvo respuesta. Demos gracias a Dios por lo que tenemos, que es único y maravilloso, demos gracias a Dios por la suerte de tener una familia, sea como sea… No dejemos que ésta sea una espera más,… porque nunca se sabe cuando vendrá el Señor y cuando venga a buscarnos, le mostremos todo el amor que hemos sido capaces de dar a los demás. (matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Es tiempo de prepararnos, de estar a la espera …, de vivir con la confianza puesta en Dios,…. Es tiempo también de preparar el encuentro con la familia. No hay nada como las reuniones familiares, pese a todos sus problemas, pese a todas las diferencias, pese a todos los desencuentros, pese a todo. Los recuerdos más bonitos que conservamos, tanto de pequeños, como los que queremos que nuestros hijos vivan, son las risas, las peleas, los juegos, los amores, el vernos crecer con los primos, con los tíos, con los abuelos. No dejemos que las prisas, el aburrimiento y la rutina desvirtúe, adultere, las discusiones, los chistes, la comida de la abuela, las batallas del abuelo, las tonterías del tío, las risas del cuñado, los llantos del sobrino, las peleas de los primos, la cara del bisabuelo,… ¿acaso no es maravilloso?… Estemos en vela y pese a que, a veces, escuchamos expresiones como: “otro año más”, “no me apetece ir con la familia”, disfrutemos, porque hoy como hace dos mil años, alguien buscó un hogar y no obtuvo respuesta. Demos gracias a Dios por lo que tenemos, que es único y maravilloso, demos gracias a Dios por la suerte de tener una familia, sea como sea… No dejemos que ésta sea una espera más,… porque nunca se sabe cuando vendrá el Señor y cuando venga a buscarnos, le mostremos todo el amor que hemos sido capaces de dar a los demás. (matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Es tiempo de prepararnos, de estar a la espera …, de vivir con la confianza puesta en Dios,…. Es tiempo también de preparar el encuentro con la familia. No hay nada como las reuniones familiares, pese a todos sus problemas, pese a todas las diferencias, pese a todos los desencuentros, pese a todo. Los recuerdos más bonitos que conservamos, tanto de pequeños, como los que queremos que nuestros hijos vivan, son las risas, las peleas, los juegos, los amores, el vernos crecer con los primos, con los tíos, con los abuelos. No dejemos que las prisas, el aburrimiento y la rutina desvirtúe, adultere, las discusiones, los chistes, la comida de la abuela, las batallas del abuelo, las tonterías del tío, las risas del cuñado, los llantos del sobrino, las peleas de los primos, la cara del bisabuelo,… ¿acaso no es maravilloso?… Estemos en vela y pese a que, a veces, escuchamos expresiones como: “otro año más”, “no me apetece ir con la familia”, disfrutemos, porque hoy como hace dos mil años, alguien buscó un hogar y no obtuvo respuesta. Demos gracias a Dios por lo que tenemos, que es único y maravilloso, demos gracias a Dios por la suerte de tener una familia, sea como sea… No dejemos que ésta sea una espera más,… porque nunca se sabe cuando vendrá el Señor y cuando venga a buscarnos, le mostremos todo el amor que hemos sido capaces de dar a los demás.


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