matrimonio con dos hijos, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En este Evangelio, Jesucristo nos propone que salgamos de lo ordinario, de lo común; y nos ofrece un plan de actuación con ejemplos muy concretos para que convirtamos nuestra vida y la de los que están a nuestro alrededor en extraordinarias…
Esta propuesta parece prácticamente imposible, y lo es, si confiamos sólo en nuestras fuerzas; pero con Dios presente en nuestras vidas, lo que a ojos del mundo parecería una sublime tontería, se convierte en el camino de nuestra felicidad y de la felicidad de los caminan junto a nosotros.
En muchas ocasiones es difícil convivir con nuestro cónyuge, con nuestros hijos, con los compañeros de trabajo (y desde luego, no son nuestros enemigos), y el “presentar la otra mejilla” es “casi imposible” si no transformamos el corazón poniéndolo en las manos amorosas del Padre; y qué mejor lugar para transformar nuestro corazón, el de los que caminan a nuestro lado y el de nuestros enemigos, que estas manos amorosas con las que Dios nos recibe en la ORACIÓN.