DESDE EL COMPROMISO CRISTIANO EN LA VIDA PÚBLICA

(Hombre, casado, concejal, pertenece a comunidad cristiana)

Quienes nos dedicamos a realizar un servicio público, deberíamos de tener en cuenta que  “Quien no vive para servir no sirve para vivir…” para ello quien no deja que el Señor actúe se esfuerza en vano, se desespera, no tiene horizonte ni razón. No damos el fruto esperado ni siquiera en el plano personal.
El permanecer en Él, nos mantiene en el camino recto.
Muchas veces, cuando prescindimos de la Palabra de Jesús y nos olvidamos de sus enseñanzas, sobrevienen momentos difíciles de elección y toma de decisiones, esos instantes que nos hacen crecer aunque se revuelvan nuestros cimientos; nos hace más fuertes y cuando caemos en el error nos levantamos con más fidelidad. Gracias Señor por ser mi tronco y cada vez más ser más consciente de ello.


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