(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
Los reyes de la casa suelen ser los niños. Durante un tiempo ,ellos ocupan nuestro espacio, nuestra vida, nuestros pensamientos, nuestro corazón. Aunque tenemos claro que los reyes en nuestro matrimonio, somos cada uno de nosotros para el otro. Esto significa que tenemos que poner siempre al otro en el primer lugar, por encima de nuestros intereses, de nuestras soberbias, de nuestras costumbres, de nuestras historias, e incluso de nuestras ganas de tener siempre la razón. Cuando Jesús dice que es rey, lo hace a las puertas de la cruz, en el momento de ser humillado, vilipendiado. Qué maravilloso momento, qué grandeza. Queremos en este día de Cristo Rey, pedir por aquellas personas, que dentro de los matrimonios o de las relaciones de pareja se les humilla, se les arrolla. Porque estarán junto al Rey de los Cielos, disfrutando de la felicidad, del amor que sus parejas nunca le dieron.