DESDE LA SOCIO-ECONOMÍA

(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

Según los últimos estudios exegéticos la frase “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre” significa literalmente eso, que el matrimonio no se rompa porque el hombre = el varón (que en aquella época era el único que podía hacerlo y por motivos pelegrinos) le venga en gana o le convenga. Es un ataque directo a la institución patriarcal y machismo que aún hoy pervive. El hombre no es más que la mujer, no tiene derecho a repudiarla, como pasaba en su tiempo. Nuestra sociedad y lo que es más sangrante para mí, nuestra Iglesia, todavía cree que la mujer es una persona de segunda clase. Mucho del machismo que aún pervive es, en mi opinión, por causa de los valores, actitudes y formas de hacer de nuestra Iglesia. Pero también nuestra sociedad paga menos a las mujeres por el mismo trabajo, el ímprobo trabajo de casa (que todavía recae mayoritariamente en la mujeres) no se valora, las mujeres son victimas “preferenciales” de la pobreza, la exclusión, el hambre, la exclavitud sexual etc. Y Jesús nos dice hoy “espabilad: los que considerais más débiles y insignificantes como las mujeres y los niños son los preferidos de Dios, son los protagonistas y sujetos del Reino”. Le pido a Dios que nos ayude a todos a invertir esas preferencias por los poderosos que siempre tenemos y a hacer que los últimos sean el centro de nuestra vida.


Publicado

en

por

Etiquetas: