(matrimonio, trabajan ambos -de vacaciones en Agosto-, con una hija, ella pertenece a comunidad cristiana)
Un conocido nos dijo antes de las vacaciones: “ahora a disfrutar, disfrutad del momento, no cojáis nervios por nada, que salís un poco más tarde, pues no pasa nada, que se retrasa todo por lo que sea, pues bendito retraso también, porque habréis aprovechado igualmente ese tiempo”. Y es que son demasiadas las veces que nos apoyamos solamente en nuestras fuerzas y está claro que el hombre propone y Dios dispone. Realmente nos sentimos unos afortunados. Tenemos fe. Es un regalo, una gracia, una virtud…… un don. Nos sentimos escogidos por Dios y en Él vemos la Salvación. No dejamos de reconocer que a veces es duro seguirle, pero como Pedro reconocemos que Él es “el Santo consagrado por Dios”. Señor, ¡que seamos siempre conscientes de que la fuerza que sentimos proviene por ser hijos tuyos, ayúdanos a cumplir tu voluntad!