(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
¡Qué gusto da rezar con los niños la oración de la noche! Ya, acostados en sus camas, hasta el que ha dado más guerra durante el día se reconcilia: ¿Verdad que mañana vas a ser bueno? Si. Pues díselo a Jesús. Lo bonito es que siempre contestan que sí. El sencillo gesto de dar las gracias por las cosas buenas que han hecho o disfrutado durante el día, el pedir perdón y querer ser mejores, dar las buenas noches a Jesús y a la Virgen, hacen que tengan un mejor descanso. Y, aunque los padres no tengamos vacaciones, seguro que podemos conseguir una tarde sin tele; un paseo por el parque; subir a la azotea del edificio a contemplar las estrellas, las nubes o la Luna; un espacio sereno y rezar en familia. Y dar gracias a Jesús por ser nuestro Pastor y pedirle que nos enseñe a compadecernos del otro, “a llorar con los que lloran y a reír con los que ríen”.