ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Qué padres no van a buscar desesperadamente a su hijo pequeño si lo pierden de vista. En esta lectura se trata del reencuentro de una familia muy especial: María y José buscando a Dios Hijo, que estaba con las cosas de Dios Padre. Tras regañarle -a los ojos de ellos no deja de ser su hijo, que les había dejado preocupados por separarse de ellos sin avisar- ya descansan aliviados porque lo han encontrado.

Este pasaje tan humano y divino a la vez nos invita a tener siempre “encontrado” a Jesús. Y los pequeños gestos interiorizados siempre ayudan. Señalamos algunos ejemplos. Como familia, a hacerlo presente  al bendecir la mesa, al despedirnos en familia deseándole al otro que vaya con Dios, rezando en familia,…. Como pareja, teniendo en cuenta que el matrimonio es cosa de tres, recordando que una banqueta de tres patas nunca cojea, o que una cuerda de tres hilos es más resistente, dando un beso de bendición a tu pareja o cónyuge cada día… Como personas, qué bueno es sentirnos acompañados por Jesús, sintiendo su presencia si miramos a nuestro alrededor o en nuestro interior, y si de vez en cuando le invocamos dando gracias con una expresión como “Señor, estás conmigo” o  recordando lo que dijo Jesús: “Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo”. Prepara tus gestos según tus circunstancias para que Jesús no esté lejos de tu vida, sino que te sepas siempre acompañado por Él.–


Publicado

en

por

Etiquetas: