¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”
(hombre, casada, trabaja, 3 hijas, pertenece a comunidad y movimiento seglar)
Preparamos el camino para alguien que viene. En realidad, somos el camino (en griego, οδός, odós), que es como se referían a sí mismos los primeros cristianos.
Francisco habla de tres pilares del Sínodo (σύνοδος, syn-odós, camino juntos). El primero es la COMUNIÓN. En un buen camino todos los elementos del firme han de estar bien ligados. Hemos de convencernos de que nos pertenecemos unos a otros, nos com-padecemos, con-graciamos, con-movemos, com-partimos.
El papa habla también de tres riesgos. El primero es el elitismo. Poner todo el interés en que el cuestionario quede perfecto, brillante, dejando atrás aportaciones modestas o molestas. Si el camino no amalgama bien todos los elementos, si nos esforzamos por distinguirnos de otros “inferiores”, si hay división, si no hay verdadero dia-logo, corremos el riesgo de que, a las primeras lluvias, el camino para el Señor se convierta en un pedregal intransitable.
DESDE LA FAMILIA “En el año Familia Amoris Laetitia”
(matrimonio, él trabaja, cuatro hijos, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)
En nuestros hogares para esta época, decoramos nuestras casas, pintamos, ponemos un arbolito, planificamos la cena de Nochebuena y visitamos familiares. También participamos de las misas de adviento, de las de aguinaldo o mañanitas y demás actividades de nuestra comunidad parroquial. Todo esto para prepararnos a recibir al que viene, a nuestro Salvador.
Pero no se nos puede olvidar una clave muy importante que Lucas nos da para alcanzar esa salvación que tanto anhelamos: el perdón. Y es que, perdonar es una de las más grandes pruebas de amor, y sentirse perdonado es sentirse plenamente amado. Es reconocer que somos imperfectos y aún así, dignos de amar. Aprovechemos el acto penitencial que nos ofrecen nuestros sacerdotes para reconciliarnos con Jesús. Vayamos en familia para que realmente nos preparemos para la Navidad que se acerca.