SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”

(hombre, casada, trabaja, 3 hijas, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Si tenemos la costumbre de escuchar la radio o ver la tele mientras desayunamos nos topamos cada día con situaciones de angustia, perplejidad, desfallecimiento, miedo, ansiedad como las que describe el evangelio de Lucas. Quizás nuestro corazón esté ya tan embotado que apenas sienta ese dolor como propio. O quizás no. Es posible que aún estemos despiertos a la realidad y que nos siga interpelando el sufrimiento ajeno. El que vemos en la tele, en el trabajo, en la calle, en nuestra propia familia…  Puede abrumarnos entonces la sensación de desbordamiento. ¿Qué puedo hacer yo ante tanta calamidad? ¿Se puede recuperar la esperanza? ¿Es posible en este tiempo creer todavía que algo o alguien puede liberarnos de tanta oscuridad?

Nosotros decimos que creemos que esa persona que viene es Jesús. Pero, ¿por qué no somos capaces de transmitir la maravilla de la Buena Noticia? ¿por qué después de tanto tiempo el Reino no acaba de venir?

La clave nos la confía el propio Jesús: “QUE TODOS SEAN UNO”,  le pide al Padre, para que el mundo crea. La Unidad es la llave. Unidad dinámica, en movimiento. Y he aquí que viene Francisco, el papa, a recordarnos a todo el Pueblo de Dios que no hacemos NADA si el camino no lo hacemos JUNTOS. Y monta el Sínodo del Sínodo. A ver si así nos enteramos TODOS, curas y monjas, obispos y laicos.

No más ni menos eso es este Sínodo. Una OPORTUNIDAD. Un ADVIENTO muy especial.

¿Ya te llegó la noticia del Sínodo pero no crees que vaya en serio? Este es tu sitio, PARTICIPA.

¿Es la primera noticia que tienes del Sínodo? Este es tu sitio, PARTICIPA.

DESDE LA FAMILIA “En el año Familia Amoris Laetitia”

(matrimonio, él trabaja, cuatro hijos, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Lucas nos habla de angustia, de dolor, de muerte, del fin de la humanidad, de la Venida del Hijo del Hombre. Esto parece ser la orden del día. Nuestros hijos escuchan hablar de todas estas cosas todos los días en las redes sociales. Qué difícil es no darle paso a la impotencia!

Por eso, el Papa Francisco estableció el año de la familia para ayudar a fortalecer la fe y vivir la alegría de Dios. En nuestro caso, hemos tenido que aprender a aprovechar los momentos en que estamos juntos para inculcar estos valores desde los momentos más breves en la mañana, camino al Colegio cuando elevamos una pequeña oración, o cuando vamos todos juntos a Misa. También cuando los apoyamos en todas sus actividades deportivas, escolares, sociales. Y como nos dice Lucas: estén “despiertos”, oren y pidan fuerzas para mantenernos en pie delante de Él.


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