(mujer, soltera, profesional, seglar del tercer mundo, comprometida con la promoción de su pueblo, pertenece a grupo cristiano)
Para la mayoría de los católicos practicantes, la Eucaristía es la fuente de la que bebe su esperanza, pues en este encuentro con Jesús resucitado es posible hallara la fortaleza que le permite continuar su camino. Esta posibilidad se hace más necesaria en donde la vida es más compleja y dificil de sobrellevar por la inestabilidad económica y social.
Ser un buen seguidor de Jesucristo, comprometido con la vida, preocupado por los pobres y excluidos, siempre es un reto dificil. Muchas personas podemos tener la preocupación por las grandes necesidades y atrocidades que ocurren en el mundo, y muy posiblemente queremos tomar parte en las acciones que ayuden a sobrellevar estas situaciones. Muchos de nosotros, creyentes y discípulos de Jesus, encontraremos el valor y la fortaleza necesaria para realizarlo con el amor y la convicción suficiente, cuando acudimos a su encuentro en la Eucaristía, donde nos unimos espiritualmente con su Palabra, recordamos su entrega y su compromiso con nosotros y nuestros dolores”