¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, con 2 hijos)2009
Señor Jesús,
te pido que me ayudes a pedirte
que no dimita, maldiciendo, en las dificultades de la vida,
que responda generosamente a esos detalles de vida cotidiana
en los que me reclaman compromiso y paciencia,
que no huya, cobardemente, de los problemas que me crea la siembra del evangelio,
que no pierda las oportunidades de mostrar que el sí a la vida nos hace más humanos,
que acepte el riesgo de la ternura y la misericordia,
en el día a día de las ciudades donde transito,
que nombre con sinceridad ante ti a aquellos que me reclaman lo mejor de mí,
que encuentre palabras de paz, consuelo y esperanza
en estos desquiciados tiempos que vivimos,
que no tenga miedo de preguntar cada vez más y mejor
por el fundamento de mi humanidad,
que no confunda certeza con imposición,
que sepa convivir con mis incertidumbres,
que mis miradas se parezcan a la tuya,
miradas de infinito amor,
que mis brazos se parezcan a los tuyos,
brazos que abrazan inconmensurablemente,
que mis silencios en la oración de la noche sean como los tuyos,
silencios llenos de presencia y comunión,
que mis travesías por la vida sean las de un peregrino sediento de amar y ser amado,
que mis deseos de verdad sean deseos que se sacien de tu palabra,
que mis deseos de justicia sean deseos de la justicia del Padre,
que humaniza más allá de lo que nos podamos imaginar,
que mi oído esté atento a tus susurros… y a tus voces…
que mi corazón treme con cada padecimiento que veo a mi alrededor,
y actúe en consecuencia, con un amor en movimiento,
un amor que acompaña,
un amor que da motivos de esperanza,
que no me crea ni más listo ni mejor que esos que andan tirados por la vida,
porque he tenido mucha suerte y mucha ayuda,
que ame, aunque no me sienta capaz,
que perdone, aunque me tenga que tragar crudo mi ego,
que acalle mis palabrerías egoicas,
que serene mis ruidos interiores,
que refuerce los lazos de fraternidad allí donde estoy haciendo con otros,
que no me autoengañe con mis justificaciones acerca de mis buenas obras,
que me atreva a pedir perdón, con transparencia y con libertad,
que facilite las sonrisas a los demás,
que alivie a los sufrientes que me cruzo en la vida,
que busque siempre comprender,
que atraviese mis cruces camino de tu luz,
que evangelice mis deseos,
que me olvide mí y mi avidez,
tan humana,
tan demasiado humana.