ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Las dudas son totalmente normales, extrapolemos las dudas de los apóstoles a nosotros.  Os pongo un ejemplo: Esta mañana, me surgió un contratiempo en el trabajo. Olvidé algo en casa sin lo cual no podía realizar mi labor. Eso suponía volver sobre mis pasos, perder más de una hora, gastar combustible, hacer esperar a otros, acabar más tarde… Y para colmo, desde casa nadie me podía ayudar a «partir el camino» y que no tuviera que perder tanto tiempo.

Lo primero que me dije, esto es uno de esos dolores (“Jesús Abandonado”) que tengo que saber redimir y descubrir detrás de él a «Jesús Resucitado». Pero no lograba salir de mi enfado, seguía sintiéndome mal, puse en el coche música de un grupo religioso, repetía una y otra vez la canción «Mi Pastor, Señor eres Tú, nada me podrá faltar…» para ver si lograba aceptarlo. Pero nada… Encima, me tocaba trabajarle a un cliente al cual no le tenía demasiada simpatía. Por amor al Señor, intenté no trasladar mi enfado durante las 7 horas que me tocó estar con este cliente. Es más, bromeé en diversas ocasiones para crear un ambiente más cercano, me mantuve, no sin costarme, de una manera agradable. Tardé varias horas en sentir algo de paz. Al final todo ha ido bien, mucho mejor que otras veces con este cliente. Nos hemos despedido con afecto y, en mi interior, experimenté la paz y la alegría del Resucitado.

Pero a mí me preocupaba ¿por qué había tardado tanto en reaccionar?, ¿por qué soy tan lento en ponerme en las manos de Dios…? En definitiva, ¿Por qué dudo de la Paz y la Alegría que transmite Jesús Resucitado..? Pidamos al Señor, cada día, que nos ayude a descubrirle detrás de cada dolor, pequeño o grande, QUE NO DUDEMOS, por que detrás de esa “máscara”, tengamos la certeza, está el RESUCITADO.


Publicado

en

por

Etiquetas: