(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Buscar cuando está oscuro, correr al sepulcro vacío… ¡Qué alegría tan inmensa! ¡Qué fe más maravillosa! Jesús está resucitado. Les preguntamos a nuestros hijos qué es lo que les producía más felicidad, y nos pusieron varios ejemplos: sacar buena nota, que un amigo se quede a dormir, irnos de vacaciones, sentirse perdonados, que un compañero les ayude, el día de su cumpleaños, compartir buenos momentos, que un familiar recupere la salud,… entonces les explicamos que la resurrección de Jesús es motivo de una mayor alegría aún. Que nuestras dichas tienen un sentido completo y nuestras pequeñas cruces de cada día son más llevaderas. Jesús está vivo. Somos libres. ¡Feliz Pascua!