¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Banquete
Dios Padre bueno.
¿Cómo celebrar la fiesta gozosa
de la creación
en este tiempo de pandemia?
Muchos tenemos miedo.
Muchos podemos enfermar,
o perder el trabajo
… la incertidumbre nos oprime.
Y a veces no nos deja dormir.
Dios Padre bueno,
acaso vivíamos un cristianismo
llenos de seguridades
económicas,
sociales,
intelectuales…
¿Cómo convertirnos
en mejores creyentes
en estos tiempos de prueba…
en estos tiempos en los que la pandemia
ha desenmascarado
tantas y tantas
falsas seguridades?
Dios Padre bueno,
proclamamos una y otra vez
que se ha inaugurado el banquete
de los cielos nuevos y la tierra nueva
por toda presencia y la acción salvadora
de tu hijo Jesucristo…
… y la venida del Espíritu Santo.
¡En estos tiempos de pandemia
sigues saliendo por los caminos de la historia,
por los detalles de las biografías,
por la sed de vida y de autenticidad y de seguridad
de tantos y tantos y tantos seres humanos…
convidándonos,
con nuestro nombre y apellidos,
al banquete
de la esperanza y del amor!
Pero nos llamas a tu manera,
no a la nuestra.
¡Cocinad, proveed, preparad!
Nos llamas con tu visión,
no con la nuestra.
¡Mirad con misericordia,
mirad con fraternidad,
mirad con profunda solidaridad!
Nos llamas con tu sabiduría,
no con la nuestra.
¡Dadles vosotros de comer!
Dios Padre bueno:
llénanos de humildad,
de capacidad de acoger,
de gestos de entrega y hermandad
en estos tiempos de pandemia,
donde tantos y tantos sufren,
especialmente en los lugares
donde hay más descartados y empobrecidos.
Dios Padre bueno:
ábrenos los oídos
para escuchar tu llamada
en la llamada de los más necesitados.
Ábrenos el corazón
para generar presencia gratificante
con todos los seres humanos
que nos encontremos.
Ábrenos los bolsillos
para compartir
con todos aquellos
que no llegan a fin de mes.
Dios Padre bueno.
Que tu Iglesia sea morada abierta,
casa donde hay comida
para el que llegue,
tenga el hambre que tenga…
lugar donde se escucha,
sea cual sea su historia…
se acoge
y se prepara un sitio,
tenga el vestido que tenga,
donde vivir en paz,
en seguridad
y en autenticidad.
Amén.