¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Dios cercano,
tan presente en nuestras vidas,
aunque a veces nos resulte incompresible…
especialmente en estos tiempos de pandemia.
Dios cercano,
amor sobre todo amor,
eres fiel a los hombres y mujeres
de buena voluntad
que tienen
sed de verdad y de justicia,
sed de vida,
sed de santidad.
Dios cercano,
por tu palabra encarnada,
nos enseñas la justicia y la verdad,
justicia y verdad por encima
y mucho mejor
que nuestras
humanas, tan humanas,
aproximaciones,
etiquetas
y juicios temerarios.
¡Tantas veces
nuestras palabras
son caricaturas,
incluso malévolas,
frente a tu
amor sobre todo amor!
Dios cercano,
conoces, por su nombre y por su vida,
a todo y cada uno
de los seres humanos
estén donde estén,
hayan hecho lo que hayan hecho,
tengan la pinta que tengan:
los conoces de corazón a corazón,
los conoces como sólo
un Dios de amor
puede conocer a sus hijos fruto del amor,
hijos que hagan lo que hagan,
jamás perderán
la raíz de su dignidad y su humanidad:
la conexión misteriosa con tu santidad.
Dios Santo:
no rechazas la sinceridad de corazón.
Hoy te abrimos nuestros corazones,
una vez más:
como tantos y tantos en la historia de la salvación,
somos de dura cerviz,
somos cortos de miras,
somos como niños ricos malcriados,
enroscados en nuestras mezquindades
y atrapados en ferias y ferias de vanidades.
¡Estamos llenos de muchos miedos y cobardías!,
¡estamos llenos de muchas declaraciones correctas
dignas de un catecismo escrito en bronce!,
¡estamos llenos de la arrogancia
de los que se creen sus méritos,
los méritos de la clase media occidental!
¡Envíanos tu Espíritu
que nos ayude a convertirnos y a crecer!
¡Envíanos tu Espíritu
de tal modo que nos santifique
y nos empequeñezca
para ser de verdad
semillas fecundas de tu Reino,
testigos de la fuente de tu vida inagotable,
humilde luz en medio tanto y tanto humo y vanidad!
¡Especialmente en estos tiempos de pandemia
en los que necesitamos
creatividad y valentía para superar retos,
tanta y tanta solidaridad para tantas y tantas necesidades
y tanta y tanta fe auténtica!
¡Necesitamos tu perdón!
¡No queremos alejarnos de Ti!
¡No queremos apartarnos
de tus caminos de santidad y justicia!
Sabemos que están cambiando
muchas realidades.
Pero sabemos
que todo se pasa
y que tú,
Dios no te mudas.
Sabemos que, al fin,
sólo tú, Dios, nos basta.