(hombre, casado, trabaja, con un hijo)
Señor que me inquiete conocerte y sentir que me conoces,
que te busque para encontrarme contigo, en mis silencios, también en mis ruidos,
Que me impulse el darme generosamente al estilo de Jesús,
pero que me entregue en tu nombre para que todo sacrificio y esfuerzo sea fecundo…
Que en mi vida glorifique tu nombre por lo que soy, y después por lo que hago…
Perdona mis debilidades, mis miedos, mis dudas, mi comodidad…
Agita mi corazón, Señor, para que la salvación regalada siga hoy dando fruto en mí.
Para que el testimonio de tu Hijo doliente, encienda siempre la llama del afecto, de la sensibilidad con los necesitados,
de la cercanía con el afligido, de la solidaridad con el sufriente…
Despierta mi alma, Padre, sopla a mi corazón adormecido para recordar que cada día entregas a tu Hijo, en el hambre,
en el desencuentro, en la disputa, en el odio…
Para que jamás olvide que he de seguir caminando, que he de continuar presto a ser tu instrumento, tu voz, tus manos…
Débil, pobre, pequeño… pero Tuyo.