¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Señor Jesús, tú eres la razón de nuestra fe.
Nos llamas para vivir en camino,
libres,
audaces.
Nos llamas para ser testigos,
auténticos,
humildes.
Nos llamas para evangelizar,
alegres,
fraternales
Señor Jesús, tú eres la razón de nuestra esperanza.
Nos llamas para ser instrumentos de tu reino,
eficaces,
humanos.
Nos llamas para cooperar con el inmenso potencial del despliegue de la vida,
cuidadosos,
compasivos.
Nos llamas para sembrar esperanza comprometida en nuestro día a día,
serenos,
solidarios.
Señor Jesús, tú eres la razón de nuestro amor.
Nos llamas para ser amigos de todos.
Nos llamas para ser hermanos de todos.
Nos llamas para ser servidores de todos.
Señor Jesús, tú eres la razón de nuestro compromiso.
Nos llamas a la libertad,
a romper con lo que haya que romper
para que todos tengan vida y vida en abundancia.
Nos llamas a la audacia,
para superar todos nuestros miedos,
nuestras pequeñeces,
nuestras justificaciones.
Nos llamas a salir de nuestros recintos intimistas,
cómodos,
reglamentados.
Lánzanos a tu Espíritu.
Impúlsanos a compromisos más fuertes.
Potencia nuestro sentido concreto del compromiso.
Abre nuestros ojos a las necesidades concretas de quienes rodean.
Sabemos que encontraremos la vida que sobrepasa la vida.
Sabemos que encontraremos la comunión sobre toda comunión.
Sabemos que beberemos las aguas de la justicia tuya,
justicia que es un amor sobre todo amor.
Señor, tú calmas nuestra sed.
Señor, tú nos das de beber.
Señor, tú nos sacias con tu presencia,
con tu santidad,
con tu misericordia.