¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, ambos trabajan 5 hijos, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
El que no coge su cruz no es digno de mí.
Qué gracia más grande es sentir que Dios es tu Padre, sentirte acogida y protegido por Él.
Cuando vives así, cuando sabes que Dios es el centro de tu vida, desde esa certeza eres capaz de acoger lo que venga. Y de encontrar lo bueno que tenga.
¿Nos apuntamos esta semana a revivir esa verdad? ¿a encontrar en las espinas la flor, o ante el muro encontrar el aprisco de las ovejas?¿seremos capaces de ponerle a la dificultad de esta semana, a lo que me aprieta, me quita el sueño, me agobia… el nombre de CRUZ? Sí, a llamarlo Cruz. Y ver en esa cruz una o varias oportunidades. Para empezar, nos sirve de pretexto para buscar el cobijo del Señor. Y además, posiblemente sea un camino para nuestra transformación. No de los demás, contemos con que el cambio tiene que venir de mí. Con esa dificultad posiblemente se me brinde la gracia de crecer en fe, de empezar de nuevo, de mejorar en algo, de sentar nuevas bases, de ver con otros ojos, de madurar como persona, igual hasta de abrir otros horizontes. Recibir esa gracia es coger nuestra cruz, porque la cruz es camino de resurrección, aunque parezca una contradicción.