(matrimonio con un hijo, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a comunidad cristiana)
El evangelio del domingo nos lleva a revisar nuestras actitudes y opciones de forma radical. No debemos olvidar por qué y para qué estamos en este
país. Es importante que no descuidemos nuestra espiritualidad; en esta misión, trabajo y espiritualidad deberían ir unidos, y si nos descuidamos a
nosotros mismos como templo de Dios, el proyecto se resiente. Estamos aquí para ser templo de Dios.
Asimismo, debemos ir al fondo de las cosas y de las personas, no quedarnos con lo superficial y lo que se ve a primera vista. No debemos buscar el
propio interés en las acciones que llevamos a cabo, ni en las relaciones con la gente; debemos actuar según el interés de Dios, que se deja ver a través nuestro.