DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

“Ha llegado el tiempo”. Comienza la Cuaresma. En la catequesis de los niños, este año, les han propuesto centrarse y comprometerse en lo que la Cuaresma implica de ayuno, oración y limosna. Ayuno: de chuches, de ver demasiada tele, de palabras malsonantes, de jugar demasiado con la play o la DS…cada uno sabe sus demasiados. Oración: hablar con Padre Dios, aunque sea cinco minutos por la noche, ofrecerle el día, acordarnos de Él en el transcurso de nuestras actividades cotidianas, contarle nuestras pequeñas y medianas cosas. Limosna: no sólo monetaria, sino también jugar con ese compañero que te cae mal, hablar con el vecino que está sólo, hacer algo en casa que te cueste. Y muy importante: comprometerte a una sola cosa cada semana para poder cumplirla.


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