(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Con qué rapidez responden los apóstoles a la llamada de Jesús, “inmediatamente” nos dice el Evangelio. Está claro que ante cualquier buena noticia vamos a informarnos y la divulgamos enseguida, tanto nosotros como nuestros hijos: el abuelito está mejor, mi amigo tiene un nuevo hermanito, saqué buena nota en “mate”, el sábado voy de excursión…
Si nuestros hijos aprenden a mirar a su alrededor, a salir de su ombligo, de su mundo, verán que no están solos. Observarán gente a la que respetar, disfrutarán compartiendo alegrías, observarán ciertas normas que hay que cumplir y que tienen un porqué, crecerán en responsabilidad. Se irán preparando para recibir la llamada de Jesús y poder responderle desde su libertad.