DESDE DESDE LAS PERSONAS SIN HOGAR

(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

La entrega de “los reyes” a las personas sin hogar es, sin duda, una de las salidas más especiales y gratificantes del año. Los regalos, cuidadosamente escogidos y debidamente envueltos, son sin embargo lo de menos. Tampoco son sus risas, abrazos o palabras de agradecimiento lo relevante. Lo verdaderamente importante es saber que, con un gesto tan simple, logramos que por unos instantes recuerden que son tan personas como cualquiera de nosotros.
Y son vivencias como ésta las que me ayudan a seguir confiando en Jesús y me alientan a aceptar cada día su invitación a seguirle, pues he descubierto que cerca de los más necesitados puedo transformar en experiencias propias las promesas que nos hace en el evangelio.


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