DESDE EL TRABAJO

(matrimonio, con dos hijas, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)

Para Dios no hay nada imposible y, como con Isabel, en nosotros ha repetido el milagro de darnos dos hijas cuando parecía algo casi imposible, y por si no estuviera clara la mano de Dios ahí, hemos ido viendo cómo, poco a poco, nos ha ido ayudando a salvar los obstáculos que en los trabajos nos iban surgiendo para que hoy podamos cuidar y disfrutar de nuestras hijas, prestándoles toda nuestra atención. Y es que, aunque haya intención de compatibilizar la vida laboral y la familiar, no es algo que resulte fácil y la empresa habitualmente prioriza más los asuntos laborales.
Gracias Señor.


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