Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA JMJ 2019
DESDE EL TRABAJO
En nuestra cultura laboral, dónde el objetivo es la productividad y alcanzar relevancia en la organización, Jesús se habría quedado en la Sinagoga el resto de sus días: Cumplía excelentemente y todos lo alababan. ¿Por qué irse? ¿Acaso con tanto éxito no podría predicar mejor su noticia?. En el Evangelio de hoy Jesús comienza su ministerio haciendo algo que ya había hecho en muchas ocasiones, algo tan sencillo como leer en la sinagoga. Pero ahora es diferente porque está ungido. En el trabajo a los cristianos diícilmente se nos diferencia de cualquier compañero en las cosas que hacemos. No nos diferenciamos en talento, formación o desempeño. La diferencia está escrita desde tiempos de Isaías, son los pobres, los cautivos, los ciegos. y los oprimidos. Porque nuestro Dios no unge para encumbrar sino para la misión. Y es a partir de aceptar la misión de trabajar por los clientes pobres, los compañeros cautivos, los jefes ciegos y las estructuras opresoras, dónde comenzará nuestra vida pública, nuestros milagros… y nuestra pasión.