DESDE LAS PERSONAS SIN HOGAR

(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

El domingo 23 de noviembre se recordó de una manera especial a todas las personas sin hogar. Bajo el lema: “No tener hogar significa mucho más que estar sin techo”, varias organizaciones se unieron para poner de relieve el drama que viven centenares de miles de personas en el mundo (más de 30.000 en España). Considero que el lema elegido no pudo ser más acertado, pues desde hace años, varias ONG´S venimos reclamando que se reconozca que el problema va más allá de carecer de una vivienda. Así, y sin ánimo de restarle un ápice de importancia a este hecho, entendemos que no es menos grave vivir en la más completa soledad o excluido del mercado laboral y del sistema sanitario. Expuesta la situación anterior, mayoritariamente conocida y reconocida como injusta, cabe preguntarse el por qué la sociedad se muestra indolente a la hora de actuar. ¿Somos ajenos, sin más, al dolor del sufriente? ¿Impera sencillamente nuestro ego? Sólo una respuesta afirmativa a estas preguntas, eufemísticamente camufladas bajo un “ahora no es el momento” o “ya sacaré tiempo en un futuro”, entre otras, lo explicaría. Afortunadamente, las palabras del evangelio de esta semana nos ponen en alerta. Jesús, de una manera muy sencilla, nos llama a estar despiertos, prestos y dispuestos. Hay mucho que hacer y se espera la respuesta urgente y decidida de cristianos comprometidos en la construcción del Reino.


Publicado

en

por

Etiquetas: