(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Es un auténtico acoso publicitario el que sufrimos todos los días. Se trata de invitar a consumir por consumir buscando las empresas el beneficio económico a costa de quien sea, incluso de los más pequeños, que van descubriendo el mundo con su mirada inocente. Y esto es algo que ya se observa desde estas fechas, en las que se va “calentando motores” para Reyes.
Una alternativa a tanta superficialidad es la que ofrece Jesús en el Evangelio: encontrar y amar a Dios en el hombre.
Es bueno que nuestros hijos se interesen por las personas.
Su ámbito más cercano de acción es el entorno escolar, y en él empiezan a practicar: compartiendo el bocadillo con el que no lo trajo; llamando a un compañero enfermo para interesarse por él; acogiendo al que llega nuevo al colegio; participando entre toda la clase en la beca de estudios a favor de un niño del tercer mundo; ayudando a resolver conflictos…
Y lo harán si hay una orientación activa por nuestra parte.