(hombre, casado, trabaja, con dos hijos)
Desde mi vida de prisas, de cosas por hacer,
De compromisos y obligaciones que son cargas y cargos,
Llena de planes, de ideas, y hasta de ilusiones por cambiar, por hacer algo diferente…
Desde la debilidad de sentirme arrastrado por los postulados de este mundo,
Donde la palabra crisis asalta cada rincón, y se mide por aquello que se deja de tener,
Olvidando lo que verdaderamente se necesita, donde aparece incesante la vocación por atesorar…
Desde los miedos, las debilidades, y los ruidos que todo eso lleva a mi vida…
Te pido, Padre, que sea urgente descubrir y entregarme al que lo necesita,
Atender al que pide, responder al que me llama…
Que sea urgente, no permanecer impasible ante el sufrimiento del otro,
Que sea urgente amar, y disfrutar de ser amado…
Que te reconozca, Señor, en cada rostro, en cada vida, en cada voz…
Y que al reconocerte se despierte mi alma y se remueva mi ser para responderte en cada hermano.