(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
“A Dios lo que es de Dios”. Y creo que Jesús nos mostró que lo que es de Dios es su “reinado”. Por eso Jesús gastó su vida y a eso tenemos la dicha de haber sido invitados. Hay que trabajar por lo justo, humano y fraterno y hay que denunciar y luchar contra la injusticia, la opresión.
No puede ser de Dios unas decisiones políticas que salvan con el dinero de todos a los grandes bancos que están en peligro por ser codiciosos al máximo. Sí sería de Dios que los jefes de estado de los paises más ricos destinaran esa barbaridad de dinero a erradicar el hambre, muchas enfermedades curables, la necesidad de emigrar de tu tierra. No es de Dios que nadie se rebele ante unas decisiones que solo buscan salvar a una clase media muy acomodada (nosotros), sí es de Dios que las organizaciones sociales nos echáramos a la calle para decirle a los políticos que hay muchas personas en nuestra sociedad que sobrevive o malvive y, que gasten ese dinero en rescatarlas para la vida. No es de Dios la cultura de la muerte, sí es de Dios la defensa de la vida. De Dios es amar, amar eficazmente y con ternura.